“Ninis en todo su esplendor”

La situación económica en nuestro país día con día es más preocupante; por lo que siempre pensamos en familias o gente mayor a treinta años desempleada, ¿Pero que pasa con la población joven?

Para continuar con la lectura del artículo, explicaré brevemente que la palabra “nini”, denomina a la persona que NI estudia NI trabaja, se podría suponer que es una “abreviación” de las conjunciones utilizadas antes de cada verbo, refiriéndose a una negación del mismo.

¿Ser o no ser nini?

El que un estudiante interrumpa sus estudios en su mayoría es por cuestiones económicas, dando como razón principal el embarazo a temprana edad, con lo que ha traído consecuencias muy preocupantes, provocando que tres de cada cuatro mujeres no estudie ni trabaje (esto se sabe gracias a un estudio realizado hace 3 años por la SEP) siendo esta la principal razón en el caso de las mujeres.

El género masculino, tiene el porcentaje mayor que trabaja, pues una mujer en condiciones de embarazo difícilmente encontrará empleo, aclaro que no es imposible pero esto resulta un inconveniente económico a las empresas; también es una costumbre, ya no tan común como antes, que en México el hombre sea el sustento familiar y si la familia cuenta con hijos seguramente comenzará a trabajar a muy temprana edad para “apoyar en los gastos del hogar”.

Desde los 12 años de edad el grado de asistencia escolar de la población va disminuyendo notablemente, donde un 14.7% de hombres y un 11.1% de mujeres concluyen el grado superior de escolaridad; el límite de edad que es considerado como “joven” es de 29 años.

Siguiendo cifras de INEGI, México registró una población de 115.6 millones de habitantes al cuarto trimestre de 2012, y la Población Económicamente Activa (PEA) del país fue de 50.7 millones de personas.

Pero seguro se pregunta ¿Cómo esto es un problema?; el 64% de la población es (aproximadamente 80 millones de personas) es “apta” para trabajar, pues cuenta con la edad y condiciones que estipula la ley para poder laborar.

Pensando en esto como una ventaja no es tomada como tal, pues el 60%  las plazas laborales en México son informales y de acuerdo con la ENOE, hasta la primera mitad del año, el 63.7% de la población ocupada se encuentra sin acceso a condiciones de salud y el 38.3% de gana entre uno y dos salarios mínimos.

¿Recuerdas tu primer empleo?

Uno de los “golpes que te da la vida” e incluso te hace despertar de la supuesta realidad en la que te encontrabas como “protegido de familia”, cambias desde la manera en la que te vistes (en la mayoría de los casos) hasta la forma en la que hablas y seguramente eras el más joven de la oficina.

Y el adaptarse al trabajo en sí no es lo difícil no es lo más difícil, la única problemática personal que llegabas a tener era el poder encajar con las personas con las que tenías que trabajar, al llegar con una mentalidad de estudiante, pues en la escuela no te enseñan cómo sobrellevar un trabajo, sin embargo aprendes a adaptarte, pero con sujetos de tu misma edad, pues muy difícilmente los mayores te aceptan, dejando esta como una posible “complicación” para poder comenzar a laborar.

“Mantenido o explotado”

Podemos concluir porque una persona con un rango de edad de 16 a 29 años, prefiere ser “mantenido” por sus familiares, que mantenerse sí mismo; pues recibirán más atenciones de un familiar que de un puesto laboral.

Pensar en trabajar a una edad “alta” no tendrá una muy buena recompensa, pues el grado de estudio que tengas no te va a generar una experiencia laboral, y es lo que a las empresas les interesa para que un candidato pueda ocupar alguna de sus vacantes.

-Tienes alguna duda, sugerencia o comentario, no dudes en hacerlo en la parte posterior de la publicación…

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